Para muchas explotaciones ganaderas de cría de vacas en el centro y oeste de Nebraska, puede ser necesario un sacrificio selectivo significativo para ajustar el número de vacas al forraje disponible, no solo para 2026, sino también para los próximos años. Para las explotaciones que han dedicado generaciones a criar el tipo de vaca que desean, existe un firme compromiso de conservar un núcleo de hembras fundadoras a partir del cual reconstruir el rebaño cuando vuelvan las lluvias.
Este artículo aborda consideraciones y posibles estrategias para retener un núcleo de hembras con el fin de reconstruir un hato de vacas.
1. Realizar una evaluación integral del rebaño.
Antes de tomar decisiones sobre retención y sacrificio de animales, considere realizar una evaluación exhaustiva de la idoneidad del hato actual para los objetivos operativos:
- ¿Qué tipo y clase de vaca hay actualmente en la explotación?
- ¿Ese mismo tipo de vaca se adaptará a los recursos y al entorno previstos en el futuro?
- ¿Es probable que las condiciones ambientales se vuelvan más fáciles o más difíciles?
- ¿Será necesaria una vaca con mayor resistencia?
- ¿Los costos de mano de obra, equipos e infraestructura serán más bajos o más altos?
- ¿Existe actualmente un núcleo de ganado vacuno que se ajuste al tipo y la clase deseados para el futuro?
Si bien son subjetivas, estas preguntas pueden sentar las bases para futuras decisiones. Si se desea un cambio en los objetivos de cría, este podría ser un momento oportuno para hacerlo.
2. Identificar los candidatos principales para el descarte.
En la mayoría de las explotaciones, las vacas más fáciles de descartar del rebaño probablemente ya han sido identificadas. Se trata de vacas que presentan uno o más defectos evidentes. Las vacas con imperfecciones o defectos siguen alcanzando precios históricamente altos en comparación con años anteriores, lo que permite tomar decisiones de descarte más selectivas.
- Las vacas sin ternero, o aquellas que han sido malas productoras, son las primeras en ser sacrificadas.
- El segundo grupo presenta mal temperamento, problemas oculares, de ubres y patas, mala conformación, cojera, bultos, protuberancias y un deterioro dental significativo. La mayoría de las explotaciones ya han vendido estas vacas.
Suponiendo que las vacas del rebaño cumplan con sus objetivos, ¿qué estrategias permiten reducir el número de ejemplares al tiempo que se está en la mejor posición para reconstruirlo rápidamente cuando se presente la oportunidad adecuada?
3. Comprender la clase de mujer y las implicaciones de la tasa del impuesto sobre la renta.
Una vez seleccionados los candidatos para el descarte primario, la siguiente pregunta es: ¿qué clase de hembra ofrecerá la mayor flexibilidad y potencial de ganancias si las precipitaciones permiten la reconstrucción del hato? Es probable que las novillas de un año que se cubran este año y las terneras sin destetar se revaloricen con respecto a su valor actual de mercado. Además, las hembras jóvenes son más fáciles de manejar que las vacas en un sistema de estabulación. También pueden venderse como animales de engorde si las condiciones lo requieren y son candidatas para la protección contra el riesgo de fluctuación de precios. Las novillas de un año también se prestan bien a la inseminación artificial y al uso de semen sexado de hembras. Esta opción podría ayudar a acelerar la reconstrucción del hato.
Las novillas criadas en casa, cuando se mantienen hasta los dos años de edad y se venden como ganado reproductor, pasan de ser clasificadas como ingresos ordinarios a ingresos por ganancias de capital. Esto representa una ventaja fiscal significativa. Para obtener más información sobre este tema, consulte el artículo "¿Tienen las novillas mayor valor potencial que los novillos?". Tanto las terneras destetadas como las novillas de un año tienden a ser menos costosas y más fáciles de transportar que las vacas adultas, consumen menos alimento en total y pueden presentar un crecimiento aceptable cuando reciben dietas que contienen granos, subproductos y forraje en corrales secos.
4. Consideración de las relaciones de precios entre los piensos disponibles.
Esta sequía es singular, ya que los precios de los cereales y sus derivados son relativamente bajos en comparación con épocas pasadas. Estos productos, ricos en energía y proteínas, pueden adquirirse y utilizarse con forraje de baja calidad, o bien, el ganado puede trasladarse a zonas donde estos recursos estén fácilmente disponibles. Los precios del ganado son históricamente altos en comparación con los de la última década. En contraste con escenarios donde las materias primas son caras y el ganado barato, el confinamiento del ganado principal o de las novillas de reemplazo podría estar justificado.
5. Aprovechar las herramientas de gestión reproductiva
El siguiente paso para decidir qué vacas conservar es evaluar en qué etapa del ciclo productivo se encuentra el rebaño.
- ¿Hay vacas preñadas, en período de monta o pariendo en este momento?
- ¿Es posible retrasar parcialmente las decisiones de venta hasta que las hembras tengan la oportunidad de reproducirse?
El diagnóstico de gestación mediante ecografía puede ser una herramienta sencilla y rentable para la toma de decisiones sobre la retención de vacas. La ecografía permite detectar la gestación a partir de los 30 días posteriores a la monta y determinar el sexo de los fetos entre los 55 y 100 días posteriores a la concepción. Se recomienda contactar al veterinario con suficiente antelación para programar una cita para la determinación de la gestación, lo que facilitará la toma de decisiones sobre el descarte de animales y prolongará el suministro de forraje. Si se desea reconstruir el rebaño en el futuro, se debe considerar la retención de novillas jóvenes con partos tempranos o vacas preñadas.
Conclusión
Verse obligado a reducir el ganado y decidir qué vacas vender y cuáles conservar es un proceso difícil. Las condiciones actuales del mercado y los precios actuales de los cereales y sus derivados crean un contexto distinto al de sequías anteriores. Para los productores que desean conservar una base genética y reconstruir el rebaño desde dentro, la flexibilidad de mantener terneras destetadas y novillas de un año, el uso de ultrasonido para detectar precozmente la gestación y las hembras preñadas, así como el aprovechamiento del semen sexado, son estrategias a considerar.
ARTÍCULO COMPLETO…… https://beef.unl.edu/strategic-cowherd-destocking-promote-future-rebuilding/

