El ensilado es más que un s ple alimento; es la piedra angular de cualquier ración eficaz y es crucial para mantener el bienestar y la productividad de las vacas. Los efectos positivos de un ensilado de calidad sobre la producción y la ingesta son bien conocidos y están documentados. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando el ensilado es de mala calidad?
“Los efectos de la alimentación con ensilado que se ha calentado y presenta hongos visibles y deterioro por levaduras no se explican ni se comunican tan ampliamente, pero los resultados de la alimentación con este tipo de ensilado pueden ser enormes. En términos sencillos, puede tener un efecto devastador en sus vacas y en el éxito de su granja.”
Alimentar a las vacas con un ensilado de mala calidad no solo implica una baja producción de leche o un crecimiento más lento, sino también la angustia y el estrés que conlleva ver cómo se echa a perder el duro trabajo realizado. Por eso es tan importante proteger la calidad del ensilado.
El Dr. Kuechenmeister señala que “como agricultor, usted debe comprender el meticuloso cuidado que requieren el cultivo, la cosecha y el almacenamiento del ensilado. Exige mucho tiempo, esfuerzo y recursos. Sin embargo, un solo paso en falso —como unos niveles de humedad incorrectos, un sellado inadecuado del silo, el uso de un tipo de inoculante incorrecto, la no aplicación de inoculante o una gestión deficiente del alimento— puede dar lugar a un ensilado de mala calidad.
Esto puede provocar el calentamiento y la aparición de hongos, con consecuencias potencialmente desalentadoras”
“ALIMENTAR A LAS VACAS CON UN ENSILADO DE MALA CALIDAD NO SOLO IMPLICA UNA BAJA PRODUCCIÓN DE LECHE O UN CRECIMIENTO MÁS LENTO, SINO TAMBIÉN LA ANGUSTIA Y EL ESTRÉS QUE CONLLEVA VER CÓMO SE ECHA A PERDER EL DURO TRABAJO REALIZADO“

Los potenciales resultados negativos que pueden derivarse de la alimentación con ensilado de mala calidad pueden incluir: • Pérdida de consumo de alimento: cuando el ensilado se calienta y/o se enmohece, las vacas no quieren comerlo. Es posible que seleccionen la ración, dejando atrás el ensilado de mala calidad. Como resultado, su consumo de alimento disminuye y, con él, su producción. Ver cómo las vacas rechazan la ración es más que frustrante: puede ser desmoralizador. Son ingresos que se esfuman y una inversión que no da sus frutos.
• Pérdida de nutrientes: el calentamiento y los hongos hacen que el ensilado pierda sus nutrientes vitales, como proteínas, vitaminas y energía. Si las vacas comen una ración con ensilado de mala calidad, reciben menos de lo que necesitan para desarrollarse. El tiempo y el esfuerzo dedicados al cultivo se ven reducidos, y las vacas lo notan. La pérdida de nutrientes puede traducirse en una menor producción de leche y un crecimiento más lento.
• Coste de los piensos de sustitución: el ensilado de mala calidad debe sustituirse por piensos más caros. Esto sobrecarga su presupuesto y reduce los márgenes de beneficio, haciendo más difícil mantener la rentabilidad. Es frustrante ver que el trabajo duro no da sus frutos.
• Micotoxinas: los hongos no solo hacen que el ensilado resulte poco apetitoso, sino que pueden producir micotoxinas, sustancias que pueden afectar a la ingesta de alimento, la fertilidad, la salud y, en última instancia, la producción.
Producir un ensilado de calidad no es solo cuestión de leche o carne; es cuestión de velar por el bienestar de los animales. • Tiempo: cuando el hongo se desarrolla, consume el tiempo, la energía y el dinero invertidos en su ensilado. Tiene que dedicar tiempo a eliminar los hongos visibles del silo, desechar la ración que las vacas han rechazado y buscar pienso de sustitución. Es un proceso frustrante y lento que le resta tiempo para gestionar la granja.
BUENAS PRÁCTICAS PARA PROTEGER SU INVERSIÓN EN ENSILADO
No es demasiado tarde para controlar la calidad del ensilado. Puede evitar el crecimiento de hongos, el sobrecalentamiento y el ensilado estropeado adoptando las mejores prácticas de cosecha, almacenamiento y manipulación del ensilado. He aquí cinco consejos que le ayudarán a proteger tanto a sus vacas como su rentabilidad.
1. Cosechar con la materia seca (MS) y la longitud de corte (LC) adecuadas: cortar el forraje con la MS y la LC adecuadas es esencial para producir un ensilado de máxima calidad. El contenido correcto de MS garantiza unos niveles óptimos de nutrientes y energía. La longitud de corte ayuda a la compactación del silo y maximiza el desensilado. Para conseguirlo, es necesario analizar meticulosamente el forraje en el campo y las prácticas de cosecha. El tiempo y el esfuerzo que invierta en este riguroso enfoque se verán recompensados en sus animales.
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